jose luis amador, costa rica
Lluviahorrendum La lluvia y el referendum
El día siguiente del referéndum amaneció oscuro y de lluvia Y desde entonces no ha parado de llover. José Luis Amador
Llueve y llueve sobre la patria, llueve y llueve sobre la lluvia, llueve y llueve sobre la rabia.
Desde ese día amargo llueve y llueve y los montes se cubren de una neblina larga. Los lomos mansos de nuestras montañas se niegan a soportar esta lluvia dolorosa, esta inundación malsana.
Sobre los huesos maltrechos de nuestros antepasados, llueve y llueve. Llueve sobre la osamenta obstinada de Juan Rafael Mora y el agua va descubriendo calaveras que asoman con la mirada todavía fija en nuestra cara.
¡Llueve! Y la vergüenza va empapando la tierra. Va socavando los pilares más profundos. Sobre el silencio llueve y llueve sobre el vértice del alma
Llueve y llueve sobre nuestra democracia y los niños arrastrados por las riadas, y los pueblos negados y anegados y la tierra con las venas desbordadas.
Y me pregunto, ¿Qué van a decir ahora los maestros cuando hablen de democracia? ¿Qué podrán decir a los jóvenes en su clase de cívica? ¿Les hablarán de torcer brazos y de meter miedo a los pobres en las fábricas? ¿Les instruirán acerca del triste oficio de convertir la miseria en votos y los votos en miseria…? ¿Les confesarán la historia del águila que controla periódicos y escupe sobre los caracoles?
¿Cómo van nuestros embajadores por el mundo a levantar la cara cuando alguien les pregunte si Costa Rica es una "democracia centenaria"? O tendrán que decir "sí, con excepción de ese día siete de octubre, en que el agua del engaño socavó los cimientos de la patria.
Es un dolor lluvioso de aguaceros y esta lluvia cuesta arriba no se acaba. Desde aquel siete de octubre como un pozo, una sombra se ha apoderado de la patria. Desde aquel siete de octubre, la fría oscuridad de la manipulación, la oscuridad de la antidemocracia, la nauseabunda oscuridad del engaño.
¿Cómo no sentir este aguacero…? El dolor de los pobres sin techo, el dolor de los que amanecimos con el barro en el alma y humillados.
Desde entonces llueve y llueve. Llueve y llueve sobre la patria, sobre la lluvia, sobre la rabia.
|
Por lobitogabriel - 8 de Noviembre, 2007, 8:29, Categoría: poesia
Enlace Permanente
| Comentar
| Referencias (0)
|